Discurso Central Marcha NO+AFP 31 de marzo

Estimados amigos y amigas, trabajadores y trabajadoras:

El año comenzó en marzo con la gigantesca movilización feminista del 8M, continuó con la marcha de miles de pobladores exigiendo el derecho a una vivienda digna, siguió la lucha por el derecho al agua y la lucha contra el intento del gobierno de suscribir el TPP/11.

Marzo no ha dado tregua. Este mes, es quizá uno de los más intensos de los últimos años. Y hoy, estamos terminándolo con esta movilización a lo largo de todo nuestro país, desde Arica a Magallanes.

Se da en un contexto muy particular, con un gobierno que obtuvo minoría en las dos cámaras, que pretende llevar adelante las más grandes contrarreformas contra los intereses del país, contra los trabajadores y contra la mayoría de quienes habitan nuestro territorio.

Sebastián Piñera ha inaugurado una forma muy peculiar de gobernar. Con un grandilocuente discurso pretende hacernos pasar “gato por liebre”  en la reforma tributaria que favorece directamente a los sectores más ricos del país. Pero lo más peligroso de su actuar, es que pretende hacer caer la responsabilidad de quienes no se ajusten a sus intereses, como los responsables de estar contra los más necesitados. Lo hizo con el aula segura, y con el Sistema de Admisión Escolar, busca traspasar toda la responsabilidad a quienes se manifiesten en contra de su política. Cuenta para esta estrategia, con el apoyo impúdico de los canales de la televisión abierta, y de muchas emisoras radiales controladas por los grupos económicos, que manipulan groseramente la realidad.

En el tema que nos ocupa, las pensiones, el tema se concentra mediáticamente en quienes tienen intereses directos e indirectos. Son los que acceden a los medios de comunicación instalando la falacia de que los sistemas de reparto en el mundo están quebrados. Un reciente estudio de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) les desmiente contundentemente, pero eso no se informa en los medios de comunicación, se oculta, no es conveniente que el pueblo se entere de la verdad. Confirma la O.I.T. que los únicos sistemas que han generado desigualdad social, aumento del gasto fiscal y pobreza de las pensiones, son los sistemas privados de previsión, en que el caso chileno resulta ser el más grave de todo los sistemas en el mundo.

El presidente Piñera y su gobierno, han atemorizado a muchos congresistas de oposición -de la mano y hay que decirlo, de varios ex ministros de la ex nueva mayoría-, que sienten que no apoyando a Piñera deberán dar explicaciones a los actuales pensionados por negarles un supuesto mejoramiento.

Debemos desde esta tribuna ser claros y categóricos, los diputados que aprueben esta reforma que perpetúa las AFP, deberán responder ante la ciudadanía por transgredir el clamor serio y responsable de millones de chilenos y chilenas que se ha expresado de mil maneras señalando su rechazo a las AFP. Si persisten en apoyar a las AFP y su sistema fracasado socialmente, deberán asumir su costo y seremos el movimiento social quien luchara incansablemente para evitar que continúen legislando en beneficio de unos pocos, como ha venido ocurriendo en los últimos años.

La propuesta previsional que se discute hoy en la Cámara de Diputados se presenta grandilocuentemente como beneficiosa para las mujeres y para la clase media. Lo que no dice la letra chica, es que para acceder a los “supuestos” beneficios de la propuesta gubernamental, es necesario cumplir con una serie de requisitos, que para la gran mayoría resultará imposible poder alcanzar. Como por ejemplo, que las mujeres hayan cotizado por más de 20 años y los hombres por más de 24 en la primera etapa, cuestión absolutamente demagógica, pues la mayoría de hombres y mujeres está muy lejos de alcanzar ese nivel de densidad en las cotizaciones.

Se promete un mejoramiento para la clase media, pues bien, veamos de que se trata: para los actuales pensionados, aproximadamente 1,8 millones, los hombres y mujeres que cumplan ciertos requisitos podrán aspirar en el mejor de los casos,  los hombres a 22 mil pesos y las mujeres a 27 mil. NADA MAS.

El aumento del 4% gradual en ocho años en caso de que se aprobara esta anti reforma, terminaría el año 2028 y de ahí esperar sus efectos en 40 años más, o sea, al año 2068. Con la caída fuerte de las tasas de rentabilidad, se dará la paradoja que quienes hoy reciben pensiones miserables, cotizando un 10% mensual, obtendrán pensiones mayores que los que se pensionen con un 14%.

De nada sirve insistir en la capitalización individual, ésta ha fracasado, se funda en mayor ahorro y en la rentabilidad de los fondos. Estos últimos siguen cayendo, y nuestros ahorros previsionales no pueden quedar sujetos a los vaivenes de las bolsas internacionales, no podemos permitir después de 38 años, que el ahorro de millones de compatriotas que es fruto de su esfuerzo humano, se despilfarre por malas inversiones. Exigimos Seguridad Social.

En estos días la Superintendencia de Pensiones ha informado que el promedio imponible de los cotizantes alcanza los $853.482.- lo que resulta una burla para todos nosotros, pues el 50,6% de los chilenos gana menos de $380 mil y solo el 15% tiene ingresos superiores a los $853.482.

Estamos frente a una minoría que se torna absolutamente contraria a nuestros intereses y derechos. Son los dueños de las AFP, son los bancos y los grandes grupos económicos, son el gobierno y sus instituciones, las que nos niegan el derecho a la Seguridad Social. Pero, también hay que señalarlo, la oposición hoy tiene mayoría y debiéramos suponer que una reforma como la propuesta por Piñera, que pretende transferir más dinero a las AFP no prosperará, sin embargo, hay varios congresistas que se muestran dispuestos ante los guiños del gobierno para alcanzar acuerdos que por cierto, jamás irán en beneficio de las mayorías.

Hemos dicho claro y fuerte NO+AFP y en estos días con la activa participación del superintendente de pensiones se crea otra AFP. El propio Piñera ha sugerido estar dispuesto, al igual como lo señaló hace algunos años atrás, su hermano José Piñera, estar dispuesto a crear una AFP Estatal que en nada resolvería el drama que viven cientos de miles de jubilados.

Podríamos enfrentar la paradoja que después de dos años y medio de movilizaciones, de haber efectuado un plebiscito con la participación de más de un millón de personas, de haber presentado un proyecto de ley serio y responsable, no solo no alcancemos mejores pensiones, sino que, como provocación nazcan dos AFP más.

Eso plantea pensar y reflexionar acerca del carácter de esta “democracia” en donde quienes gobiernan lo hacen desconociendo derechos y pertrechándose en beneficio de unos pocos.

Algunos en la oposición se encandilan con los anuncios de Piñera, y no hacen el más mínimo esfuerzo por intentar comprender los verdaderos entramados que hay detrás de toda esta industria parasitaria. Les decimos fuerte y claro porque es un derecho legítimo nuestro, les estaremos vigilando, les estaremos  observando a todos ustedes para ver como votan. Si a favor de las AFP y los grandes empresarios, o a favor de los trabajadores y trabajadoras chilenas que somos la mayoría y somos los generadores de este gigantesco ahorro previsional.

No tendrán excusas mañana. Hace unas semanas entregamos a más de 28 diputados que estuvieron prestos a recibirnos, nuestro proyecto de ley, surgido de la iniciativa popular de ley, en cuya participación deliberaron más de doce mil personas, para ratificar un nuevo sistema público de pensiones fundado en el reparto solidario, con fondo de reservas técnicas, como ocurre y está ocurriendo en los países más desarrollados del planeta.

Nuestra propuesta nace con el concurso de profesionales de distintas ramas del quehacer profesional y fue debatida por miles. No provoca destrucción del ahorro interno; no genera desequilibrios fiscales; baja en los primeros cinco años de implementada el gasto público en más de un punto; no expropia los ahorros acumulados de cada uno de los afiliados, sino que complementa ese ahorro con el nuevo sistema y, lo más importante, permite en un plazo gradual de cinco años establecer la pensión universal, cuyo monto sea  igual al salario mínimo, es decir en $301 mil pesos.

El gobierno busca mejorar con cargo a impuestos generales el Pilar Solidario, pilar que ha funcionado como respirador artificial para un sistema colapsado. No es posible seguir aceptando que más del 65% de las pensiones que se pagan en Chile sean de costo fiscal. Cuando Piñera, el hermano del presidente, nos expropio la seguridad social en plena dictadura, justifico su modelo señalando varias mentiras, entre ellas que cotizando 30 años tendríamos una pensión equivalente al 70% de nuestro último sueldo y hoy está por debajo del 30%; pero lo más grave, señaló que el Estado no incurriría en gastos pues el sistema sería individual y vemos que cada vez el Estado debe hacerse cargo de un sistema colapsado y fracasado.

Por tanto, queremos reafirmar algunas cuestiones esenciales y proponemos para los actuales pensionados:

  1. Si el gobierno de verdad quiere mejorar las pensiones de los más pobres de nuestro país, que separe el proyecto actual en dos aspectos:
    • Que mediante una ley corta aumente la Pensión Básica Solidaria AHORA, en un 20%, es decir de $107.304.- a $128.765.- eso tiene un costo anual de US$222 millones dólares al año.
    • Que se extienda, en tanto avanzamos al 100%, al 80% el Pilar Solidario, lo que beneficiaría a 195 mil nuevos pensionados con un costo para el Estado de US$445 millones de dólares anuales

El costo de estas dos propuestas implica un 0,22% del PIB. Nada si se tiene en cuenta que las FF.AA gastan cinco veces de lo que proponemos.

  1. Que la propuesta de un nuevo sistema de Seguridad Social sea fruto de un debate a fondo, que considere las diferentes propuestas que el mundo social ha levantado, como por ejemplo nuestra propuesta, que sea sometida a la Dirección de Presupuesto para ver la factibilidad inmediata de llevarla a cabo y, que en definitiva el nuevo sistema cuente con la legitimidad que el actual no tiene y que jamás lo tendrá.

Insistimos ante todos ustedes, los grandes cambios solo son posibles con las grandes mayorías movilizadas. Algunos nos critican porque no ven resultados, queremos decirles que el propio hermano del presidente, José Piñera, lo señaló cuando nos expropio la seguridad social, esta es la Madre de Todas las Batallas, porque quitándoles ese dinero a los trabajadores podremos quitarles poder de negociación. Y es por tanto, necesario redoblar nuestros esfuerzos por seguir adelante, a no decaer, a lograr mayor unidad entre los trabajadores y sus organizaciones, a fortalecer los sindicatos que tenemos, a estrechar esfuerzos con otros movimientos sociales, con los pobladores, con los estudiantes, con todos para que logremos lo que con tanto anhelo buscamos, restituir un derecho fundamental como es la Seguridad Social.

Arriba los y las que luchan.

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