Discurso de Cierre del Proceso IPL NO+AFP

En una sala Eloiza Díaz, de la Casa Central de la Universidad de Chile, atiborrada de personas, la mayoría, dirigentes sindicales, sociales, voceros e integrantes de las coordinadoras regionales y comunales, junto a un número importante de congresistas, se realizó el cierre de la campaña Iniciativa Popular de ley NO+AFP, con la que llevamos a la ciudadanía la deliberación sobre la previsión que necesitamos las y los trabajadores chilenos. Esto ocurrió el pasado lunes 10 de diciembre y este es el discurso que el vocero nacional, Luis Mesina pronunció en la ocasión.

“Hace seis meses atrás, en junio de este año, lanzamos públicamente la Iniciativa Popular de Ley. Lo hacíamos convencidos que la sola implementación de esa política exigiría de la Coordinadora Nacional mayores niveles de organización y de trabajo,  por ende, nos fortalecería para enfrentar los desafíos que se nos venían con los anuncios en materia de pensiones que en ese entonces, ya anunciaba el gobierno de Piñera.

En estos seis meses, hemos logrado que más de diez mil personas participaran en la elaboración de este anteproyecto de Ley que anunciamos hoy, experiencia inédita en Chile, por lo menos en estos 45 años en que el ejercicio democrático se ha concentrado exclusivamente en algunas instituciones del Estado, impidiendo la verdadera participación ciudadana. Nos han hecho creer que la democracia consiste solamente en votar cada cierto tiempo por algunas autoridades para que ellas nos representen, por ejemplo, en el Ejecutivo o en el Congreso. Ese reduccionismo de democracia es el que ha llevado a la gran mayoría de chilenos y chilenas a desencantarse con la política, a alejarse del ejercicio de hacer valer sus posiciones, ideas y proyectos. Cada vez que votábamos, nos decían que eso era una forma republicana de ejercitar nuestros derechos. Nunca nos dijeron que entregando nuestro voto, los mandatarios electos lejos de cumplir con ese mandato implícito, negociaban en la mayoría de las veces sirviendo y cautelando los intereses de los poderosos. Nuestro país, actualmente cuenta con una institucionalidad jurídica extraordinariamente peculiar, por ejemplo, nos impide revocar el mandato a aquellos políticos que no cumplen con las promesas que le hace a sus electores, llegando al extremo de que muchos, habiendo cometido faltas gravísimas a la probidad puedan continuar con los privilegios de un cargo, sin que tengamos las herramientas para destituirlos y despojarlos de las prerrogativas que les entrega la investidura de “congresistas”. De allí, que la iniciativa de transformar nuestra propuesta en un anteproyecto de ley tenga sentido.

Tiene sentido en tanto abrió un espacio para debatir sobre una materia trascendente para las mayorías como es la previsión y, al mismo tiempo, restituyó una práctica que en el pasado era común entre los ciudadanos, debatir, deliberar. Estamos conscientes que el “ordenamiento jurídico” actual nos niega ese derecho, jamás entendimos la IPL dentro de la institucionalidad, nunca lo concebimos como un acto de pasividad, por el contrario, la IPL exigía grandes sacrificios para convencer, para explicar, para motivar, para convocar. Además siempre hemos buscado tensionar las instituciones para avanzar en concientizar a nuestros compatriotas. Jamás hemos confiado o llamado a confiar en que sería desde el poder, desde donde emanaría la disposición a cambiar las cosas. Este ejercicio, la IPL justamente buscaba, y en gran medida lo ha conseguido, politizar el debate con quienes demandan seguridad social, pretendía algo muy sencillo de enunciar; pero, tremendamente difícil de materializar, que es recoger de la gente sencilla, de la mujer y del  hombre trabajador las ideas precisas para enfrentar la demanda por restituir derechos. La democracia no es un discurso, es una práctica y nuestra Coordinadora se ha jugado por instalar esta práctica en nuestro país, lógicamente guardando las proporciones de lo que somos. Lo hicimos con el Plebiscito y ahora lo hicimos con la IPL.

Sin embargo, esto no culmina aquí, abre nuevos desafíos. La IPL que culmina convirtiendo nuestra propuesta en un anteproyecto de ley, requerirá de otros esfuerzos por hacerla realidad. Sabemos que no será fácil. Necesitaremos del apoyo de muchos congresistas que han asumido el rol de representar genuinamente el interés de los postergados. Ese camino es complejo y requerirá de tener la inteligencia necesaria, que sin duda lograremos con mas participación, para responder a la pregunta central del ¿qué hacer?. No bastará con estructuras buenas arengas  para cautivar nuevos adherentes a nuestra causa, será preciso, definir y delinear una rigurosa estrategia que sume a más y más actores. Solo, no seremos capaces de llevar adelante esta inmensa tarea. Debemos en ese diseño resguardar la autonomía de nuestro movimiento de forma que los principios que las han mantenido autónoma siguen absolutamente vigentes y den garantías a todos los que deseen sumarse.

Convertir nuestra propuesta en ley que reconozca derechos fundamentales es una meta importante. Para alcanzarla debemos planificar y mejorar nuestra organización. Por de pronto, el día de hoy hemos refrendado nuestro compromiso de hacer nuestras las demandas del movimiento feminista. Muchas de las compañeras del movimiento 8 de marzo y de otras agrupaciones forman parte de nuestra coordinadora y por tal razón hemos acordado sumarnos con todas nuestras fuerzas a la convocatoria de Huelga General planteada para el día 8 de marzo próximo.

Para poder cumplir nuestros compromisos necesitamos más apoyo. Hemos tomado el acuerdo hoy de convocar para el día sábado 19 de enero de 2019 a una Conferencia Nacional abierta de la Coordinadora NO+AFP, cuyo propósito central será  elaborar la respuesta del qué hacer el años 2019 para contener los planes del gobierno en materia laboral y previsional y contener con mayor unidad la represión que se está desatando contra el movimiento social.

Estimados compañeros y compañeras: si observamos, como surgen las leyes, en especial en nuestro país, podremos comprobar una máxima que permanece inalterablemente cierta, a pesar de los años transcurridos, la LEY,  no es más que la expresión de intereses que reflejan el poderío de un sector sobre otro para terminar imponiendo ese interés, en este caso, el interés de una minoría por sobre el interés de las mayorías. La generalidad de las leyes surgidas en el último tiempo son expresión de las actuales correlaciones de fuerzas de nuestra sociedad. Se observa esto, con extremada nitidez en la ley laboral, surgida con el Plan Laboral del año 79, que se ha venido perfeccionando no en beneficio de los trabajadores, sino de quienes ostentan sin contrapeso el predominio del poder económico y político en el país. Si se tiene en cuenta que nuestro país cuenta quizá, con la normativa laboral más flexible del planeta, ¿cuáles serían entonces las razones para que el gobierno pretenda seguir adelante con nuevas reformas?, que por supuesto no van en la línea de reconocer derechos a la parte más débil de la relación laboral, sino por el contrario, acentuar el carácter civilista de la ley para permitir que el sector más fuerte de la relación termine conculcando lo poco que nos queda, entiéndase jornadas de trabajo, indemnizaciones por años de servicio, protección a la maternidad.

Existe, y eso lo podemos constatar con la experiencia reciente, una estrategia sostenida y sistemática de convertir el actual régimen “democrático” en un régimen autoritario. Esta transformación de los sistemas políticos, parece ser una práctica que tiene varios simpatizantes en la región, por lo menos podemos avizorar a varios que han llegado al poder con un discurso anticorrupción, declarando una nueva conducta ética en la política y, sin embargo, al poco andar se ha develado los grados profundos de descomposición que acompañan ese discurso demagógico y populista, PPK en Perú, Temer en Brasil, Lenin Moreno en Ecuador, son expresión palpable de esa corrupción, llegaron al poder traicionando y mintiendo descaradamente, con la venia de las instituciones internacionales que validan solo a quienes instalan la retórica del neoliberalismo y que obedientemente aplican las recetas del FMI y del Banco Mundial. Macri, Piñera y ahora Bolsonaro son, por cierto, la expresión de esa ofensiva que el mundo social deberá enfrentar con mayor unidad, con más movilización y con más organización.

Para nosotros la democracia como la conocemos hoy está en crisis. En crisis porque los poderosos representados en su mayoría por  la derecha se han dado cuenta, que respetando las instituciones que en el pasado le daban sentido hoy ya nos les sirven, no pueden responder a las demandas del movimiento social, en esta fase de acumulación y de concentración del capital, como no se conoce en la historia de la humanidad, se intensifica la represión contra los movimientos sociales, se recurre al crimen de sus dirigentes si es necesario. Un ejemplo preocupante, solo en seis meses de mandato este gobierno se ha asesinado a dos luchadores sociales; Alejandro Castro de Quinteros y  Camilo Catrillanca comunero de Temuco,  y aún falta confirmar la fuente se habría producido un nuevo crimen en condiciones extremadamente oscuras de un dirigentes social en la zona sur.

De allí, que culminemos esta primera parte del IPL con la satisfacción de que hemos debatido con más de diez mil personas sobre un aspecto relevante para los derechos de las personas. El solo hecho de movilizar a más de diez mil personas con absoluta autonomía del Estado, autofinanciándonos constituye un hecho político de importancia,  que nos permite tener la garantía que la independencia política de nuestra movimiento esta ha resguardo por lo menos en ese aspecto. Quienes se restaron a apoyar la IPL, fundando sus razones, en que ello significaba desmovilizar, se equivocaron pues la evidencia de la realidad demuestra que la demanda que hemos levantado, sigue siendo sentida por la mayoría de los chilenos y chilenas y la movilización para alcanzarla es consustancial a nuestro movimiento.

Todo movimiento social tiene que enfrentar el natural agotamiento que se produce cuando sus demandas no son satisfechas, el poder lo sabe, por eso nos desdeña, por eso nos invisibiliza a través del control de los medios de comunicación, nos tergiversa y nos denosta para hacernos perder legitimidad y fuerza. De allí, a pesar de muchas condiciones desfavorables logramos a través del IPL mantener activa la organización desde Arica a Magallanes.

Compañeros y compañeras: Llevar adelante la Iniciativa Popular de Ley, mediante la realización de cientos de cabildos en todo el país, ha implicado  mucho esfuerzo. Lo más importante, es que logramos hacer deliberar a nuestro pueblo. Luego de años, en que los movimientos sociales han levantado demandas absolutamente legítimas, en las que han logrado movilizar a cientos de miles de personas por alcanzarlos, aún no habíamos logrado hacer participar verdaderamente a las personas en la discusión y elaboración de un ante proyecto de ley. El merito de esta estrategia, es que participaron personas de diferentes rangos etarios, de diversos niveles socio económicos y socio culturales, y todos, pudieron DELIBERAR, cuestión que parece  obvia; pero, que en nuestro país, esa práctica sistemáticamente  solo ha sido reservada para unos pocos, para los ungidos con la “representación popular” los gobernantes y los congresistas.

¿Que hemos conseguido entonces con la IPL? En primer lugar politizar a nuestra Coordinadora, a su activo. Ha sido necesario empoderar a todos quienes tienen un grado de representación en las distintas coordinadoras. Actualmente nuestra Coordinadora Nacional cuenta con 24 coordinadoras zonales a lo largo del país, y con 16 coordinadoras comunales en la Región Metropolitana, lo que nos sitúa como una organización importante dotada de un activo de militantes que puede, si se lo propone llevar adelante grandes tareas y movilizaciones por restituir la Seguridad Social para los chilenos y chilenas.

Amigos y amigas agradecemos vuestra concurrencia, vuestro apoyo. A todos y todas las que han puesto un grano de arenas para que esta iniciativa tocara puerto. Ahora ha llegado el momento de presionar para que nuestra voz sea escuchada. Ha llegado el momento de redoblar los esfuerzo por la movilización social. Nada nos será regalado, nunca dijimos que la lucha por recuperar la Seguridad Social sería fácil, sabemos que detr4ás de las AFP se esconde el verdadero poder de Chile que maneja nuestra humanidad a su antojo para expandir sus negocios y someternos a vivir en condiciones de absoluta precariedad laboral y a vivir los últimos años de nuestra existencia en condiciones de absoluta indignidad.

Por ello esta pelea es ética y epica, nos convoca a todos los buenos hombres y a las buenas mujeres a entregar una parte mayor de su humanidad para restablecer derechos. Ese es el desafío y a eso les convocamos hoy.

Diciembre de 2018

@fotografoencampana
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