
Con una amplia participación de dirigentes sindicales, académicos, profesionales y trabajadores y trabajadoras de distintos sectores, este miércoles se realizó el seminario “A 10 años de la gran marcha por NO+AFP: balance y desafíos para recuperar la seguridad social en Chile”, organizado por la Coordinadora Nacional de Trabajadoras y Trabajadores NO+AFP.
La actividad, desarrollada en la sede del Sindicato Scotiabank Ex BBVA, conmemoró el décimo aniversario de la histórica movilización del 24 de julio de 2016, cuando cientos de miles de personas salieron simultáneamente a las calles en las principales ciudades del país para exigir el fin del sistema privado de pensiones administrado por las AFP. La convocatoria superó las expectativas y el salón permaneció completamente lleno durante las casi tres horas de jornada, reflejando que el debate previsional continúa plenamente vigente.
El seminario se inició con las exposiciones del economista de Fundación SOL, Marco Kremerman, y del exsuperintendente de Pensiones, Álvaro Gallegos, quienes analizaron la evolución del sistema previsional chileno y los efectos de la reciente reforma. Kremerman sostuvo que el sistema basado en la capitalización individual carece de capacidad estructural para garantizar pensiones suficientes y explicó que, aunque la última reforma incorpora mecanismos que podrían contener parcialmente el deterioro de las pensiones en el corto plazo, no resuelve el problema de fondo. Señalando además, que la rentabilidad de los fondos ha experimentado una baja sostenida desde que impusiera el sistema en los ‘80: mientras en la primera década de funcionamiento de las AFP promediaba cerca de un 12%, en los últimos seis años apenas ha superado el 0%, sepultando las posibilidades de mejorar las futuras pensiones.
Por su parte, Álvaro Gallegos explicó que el sistema previsional fue concebido desde un inicio como un negocio financiero y no como un verdadero sistema de seguridad social. Señaló que los fondos previsionales pertenecen a las y los trabajadores, pero que en la práctica las AFP administran esos recursos priorizando la rentabilidad del negocio, concentrando los principales beneficios en las empresas administradoras.
El segundo panel reunió a la dirigenta de Confusam Centro Occidente, Carolina Espinoza; al presidente de la Anef, José Pérez Debelli; al presidente del Colegio de Profesoras y Profesores, Mario Aguilar; y a Luis Mesina, de la Confederación de Sindicatos Bancarios y del Sistema Financiero. Los dirigentes reflexionaron sobre los avances y retrocesos en esta década de movilización, los avances alcanzados y los desafíos que enfrenta el movimiento sindical para conquistar un verdadero sistema de seguridad social basado en derechos.
El encuentro congregó a representantes de organizaciones sindicales del sector público y privado, provenientes de distintas centrales y sensibilidades políticas, quienes coincidieron en la necesidad de seguir impulsando una transformación profunda del sistema previsional. Entre los asistentes destacaron Juan José Guilarte, especialista en actividades con trabajadores de ACTRAV-OIT para el Cono Sur; los economistas Andrés Solimano y Claudio Lara; el abogado Juan Sebastián Gumucio; la delegación de la Central Autónoma de Trabajadores (CAT), encabezada por Cristian Cuevas; dirigentes de Confedeprus; representantes de las Federaciones Metropolitanas Centro Occidente y Sur de Confusam; y el directorio en pleno de la Confederación de Sindicatos Bancarios y del Sistema Financiero.
La jornada también contó con la participación del cantautor Francisco Villa, quien, una vez más, acompañó al movimiento NO+AFP con su música, reafirmando el compromiso que ha mantenido desde los inicios de esta lucha por recuperar el derecho a pensiones dignas y una verdadera seguridad social.
El seminario concluyó con una convicción compartida por los asistentes: diez años después de la primera gran marcha, la demanda por terminar con el sistema de AFP mantiene plena vigencia. Si bien la movilización social logró instalar el debate previsional en el centro de la discusión pública y conquistar avances parciales (la PGU conquistada por la movilización), la construcción de un sistema de seguridad social solidario, suficiente y basado en derechos continúa siendo una tarea pendiente.
La lucha continúa. Ese fue el mensaje que atravesó toda la jornada y que volvió a reunir a quienes, desde el mundo sindical, académico, social y cultural, mantienen la convicción de que las pensiones deben dejar de ser un negocio para transformarse en un derecho garantizado para todas y todos.









