Carta al Senado con propuesta de 3 puntos para enfrentar la crisis

Santiago 6 de abril de 2020

Señora

Adriana Muñoz D´Albora, Presidenta del Senado

Señor Iván Flores García, Presidente de la Cámara de Diputados

A/A.: Gael Yeomans Araya Presidenta

Comisión del Trabajo de Cámara de Diputados

Juan Pablo Letelier Morel Presidente de la Comisión del Trabajo del Senado

De nuestra consideración:

El desplome de las bolsas a nivel mundial está provocando estragos en el ahorro de los trabajadores, cuyas consecuencias inmediatas es que reduce el monto de las pensiones a más de seiscientas mil personas actualmente pensionadas bajo la modalidad de retiro programado, e impide que miles puedan, cumpliendo los requisitos para hacerlo, pensionarse en estos momentos por el impacto que ello implica en los montos de sus pensiones. Súmase a ello, que millones están perdiendo valor en su ahorro y, la perspectiva de analistas internacionales que no tienen conflicto de interés como la mayoría de los nacionales, auguran un panorama desastroso para el próximo semestre.

No hay argumentos razonables que justifiquen continuar con el sistema de capitalización individual. Los propios defensores del sistema, como el ex ministro Rodrigo Valdés, majaderamente han señalado que un punto menos de rentabilidad en un plazo de 30 años implica un 25% menos de pensión. Dato por cierto escalofriante, si tomamos en cuenta que el promedio del sistema en estos 39 años ha sido cercano al 8% y se espera, según los optimistas, retornos de alrededor del 3% en los próximos años, aunque los más pesimistas auguran nuevos derrumbes bursátiles dados la situación económica mundial que amenaza seriamente el ahorro de millones. Con esa perspectiva es claro entonces que si las pensiones son hoy paupérrimas, en los próximos meses serán trágicas.

Por tal razón,  atendida la gravedad de los hechos y acogiendo a lo largo del país cientos de testimonios y demandas, venimos en proponer a ustedes lo siguiente:

  1. Abrir la posibilidad mediante una ley exprés que permita a los afiliados al sistema, disponer de una fracción de su ahorro para enfrentar las contingencias derivadas de la crisis sanitaria y económica.
  • Presentar un proyecto a la brevedad que derogue el D.L 3.500. Sabemos que dicha decisión corresponde a iniciativa presidencial; pero, dada las actuales circunstancia creemos que será muy difícil poder oponerse a una solicitud de esta naturaleza, que no solo contará con una inmensa mayoría de ciudadanos, sino que, es la única forma de avanzar al establecimiento de un verdadero sistema de Seguridad Social que el país demanda.
  • En las actuales circunstancias de incertidumbre parece razonable detener la exposición de nuestro ahorro en el sistema financiero local e internacional, para lo cual solicitamos a usted mediante una ley exprés, que nuestras cotizaciones, a contar de este mes, no vayan a las AFP, sino al tesoro público. Que un organismo público, que puede ser perfectamente el IPS recaude estos ahorros y los ponga a disposición del gobierno para atender las necesidades derivadas de la crisis sanitaria y económica con un interés que transitoriamente, en tanto superamos la crisis, permita mantener el valor real de ese ahorro y no como hoy que su valor se deteriora a una velocidad alarmante.

Estamos conscientes que cualquier iniciativa como la que planteamos requiere del concurso de la presidencia. También sabemos del predominio monetarista y dogmático de una parte del congreso, de los partidos políticos y de ex autoridades que se negarán sistemáticamente por años a cualquier fórmula que implicará terminar con este fracasado modelo de cuentas individuales. Pero, la política es más que las instituciones que hoy dirigen los destinos de nuestro pueblo, es más que los intereses de unas minorías que han capturado nuestros ahorros. Hasta hace poco y luego del estallido social del 18 de octubre, quedó de manifiesto que las mayorías quieren y exigen que se les restituyan los derechos sociales, pensiones, salud y educación aparecen en todas las encuestas de opinión como las más sentidas. No hay razones entonces para no llevar adelante en estos momentos, ante un gobierno absolutamente desacreditado y débil las transformaciones que por diversas razones no se implementaron en los gobiernos anteriores y que hoy son urgentes.

Si el derrumbe del mercado financiero mundial acaba con más de la mitad del valor ahorrado en estos 39 años, la responsabilidad no será solo de Sebastián Piñera, también de aquellos que pudiendo hacer los cambios se negaron a ello, en especial en un momento de extrema crisis.

Nuestra Coordinadora tiene una propuesta seria, que por supuesto no es del gusto de aquellos que se aferran al dogma monetarista de la sociedad. Se ajusta a los requerimiento internacionales sobre los principios de la solidaridad, suficiencia y unidad, no destruye el ahorro interno; no expropia los ahorros de cada uno de los actuales afiliados instalando un sistema similar a cuentas nocionales; no altera bruscamente el gasto fiscal, al contrario, permite en los primeros años reducir la transferencia; establece en un plazo gradual de cinco años una pensión universal que hemos considerado debe ser igual al ingreso mínimo para todas las personas.

Finalmente, les señalamos que estamos abiertos a buscar mecanismos que ayuden a avanzar en la creación de un nuevo sistema previsional para Chile. Cualquier nuevo diseño debe realizarse desprovistos de dogmas, respetando los principios que a lo largo de años la O.I.T ha recomendado como sustanciales y que, desgraciadamente en nuestro país no se cumplen.

Quedamos atentos a sus comentarios y les saludamos atentamente.

COORDINADORA NACIONAL DE TRABAJADORAS Y TRABAJADORES NO+AFP